El último pétalo, por Jorge Fernández

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Hija ¿Te acuerdas de aquella vez en que me hablaste de esa extraña enfermedad? Fue uno de los fines de semana en que me correspondía estar contigo. En esa ocasión yo estaba un poco triste y por eso recordaste el “Hanahaki”.

Me contaste que se trataba de un padecimiento ficticio, en el que por penas de amor el enfermo comienza a toser y vomitar pétalos de flores. Me dijiste que alguna vez podría servirme. Bueno, hoy que te extraño demasiado y que he intentado dar con alguna idea para un relato, he recordado aquella historia y creo que la utilizaré. Por eso te escribo. Para contarte que la tomaré como inspiración. Y creo que quedará muy bien. Iniciará de la siguiente forma:

«Un hombre que se encuentra parado junto a la ventana de su apartamento. Mira hacia fuera caer la lluvia. Está desolado porque su pareja acaba de morir hace unos días y eso lo ha devastado».

¿Suena interesante? Tal vez no ¿Sabes qué? No me convence que la pena sea por eso. La muerte ha estado demasiada cercana a mí este último año y así como vamos, seguirá estando presente por un tiempo. Todo por culpa de ese maldito virus. Además, la pena de aquel hombre no va en sintonía con lo que me has contado. Debo ocupar otro tipo de tristeza. Puedo utilizar la pena que siento justo ahora, por no verte en persona hace ya tanto tiempo. Desde que partió toda esta pandemia que no podemos estar juntos, pero sé que es para cuidarnos. Aun así cuesta sacarme esta tristeza. Creo que puedo influenciarme en ella. Sí, la pena de aquel hombre será algo común, veamos cómo queda:

«Un hombre que se encuentra parado junto a la ventana de su apartamento. Llora desconsolado. Su novia acaba de terminar con él. Dijo que ya no lo soportaba. Ha tomado todas sus cosas y se ha largado del apartamento. La relación no funcionó, así de simple. Pero él no logra soportar la pena que tiene. Suspira. De pronto su pecho se comprime y le viene una intensa tos. Mira asombrado los pétalos de flores que acaban de salir despedidos de su boca. Se agacha y recoge uno de ellos. Lo mira con escepticismo. ¿De verdad han salido de su boca? Mira hacia uno y otro lado intentado comprender, pero es una locura».

Hija, creo que algo así puede funcionar, ya me dirás tu opinión cuando leas esto. Pero pararé de escribir unos minutos. Creo que mi estómago me está pidiendo comida, así que me haré un café y lo acompañaré con unas galletitas con forma de animalitos. De esas que a ti tanto te gustan.

Me he acabado el café y las galletas. Mientras comía recordé otra parte de la historia que me contaste. Al enfermo lo pueden curar, pero para eso deben operarlo y así remover la “infección”. Pero el problema es que junto con eso, también extraen todos los sentimientos. ¿Te imaginas a una persona sin sentimientos? Sería supongo alguien “muy frío”. Creo que yo no podría soportar no sentir nada por ti, porque eres mi felicidad, mi motor de vida… Pensando en la historia, creo que el hombre debe entonces ser llevado de urgencias para operarlo. Veamos cómo queda.

«El hombre se desespera. Un nuevo ataque de tos lo invade. Pétalos de diferentes colores salen de su boca con cada tosido. Cae arrodillado al suelo. Le cuesta respirar».

Hija, parece que las galletas no me han caído bien. O tal vez haya sido el café. No lo sé con certeza. La cuestión es que siento un dolor en el estómago, pero que me sube hacia el pecho. Me haré un agua de manzanilla.

Hija, me he tomado el agua y el dolor continúa. Estoy escribiendo todo esto porque me estoy asustando, el dolor en el pecho cada segundo es más intenso. Es extraño lo que me está pasando y quizás no logre hablarte por teléfono. No lo creerás pero te juro que es cierto lo que acaba de suceder. He tosido y tres pétalos de flores han quedado esparcidos sobre mi escritorio. Me he aterrado.

Se supone que esta enfermedad es ficticia, producto de la imaginación oriental ¿Cómo es posible que yo haya tosido pétalos de flores? ¿Estaré sugestionado? No quiero que te apenes al leer esto. Si no logro salir bien de esta situación, quiero que me recuerdes con alegría. Eres lo mejor que me ha pasado. Sin duda te extraño y mucho. Me entristece en demasía no verte crecer día a día. Los más de cincuenta pétalos de flores que invaden ahora mi escritorio, lo confirman. Llamaré a emergencias. Quizás los médicos logren salvarme, pero no quiero que me extraigan los sentimientos que tengo hacia ti. Tampoco quiero morir y dejarte de ver. No sé lo que haré, no sé…

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35 Comentarios. Dejar nuevo

  • Mágico, maravilloso. Una poética y bella forma de despedirse de una hija debido a una enfermedad terminal, sin que suene tan doloroso… (al menos esa es la interpretación que doy al relato). Un aplauso Jorge.

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  • Felicitaciones Jorge, un cuento metaficcional que nos trae a la realidad que vivimos por la pandemia y que trata la muerte de una forma dulce pero cierta.
    Una realidad escondida bajo pétalos de rosa con una muy triste despedida. Logras generar sentimientos potentes con tu relato. Con una curva de tensión suave que se va empinando hasta la despedida. Genial.

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    • La enfermedad de Hanahaki es curable si el amor es correspondido. La hija debe acercarse a su padre, llamarlo, buscarlo. En pandemia he escuchado bastante sobre los padres separados que no ven a sus hijos. Creo que las madres deben aprender a separar las cosas, por el amor que alguna vez le tuvieron a su pareja, por el amor a sus propios hijos se debe acercarlos.
      Es un relato triste. Sacarse la pena a la fuerza deja marcas, sobre vives pero te vuelves insensible. No se puede vivir así, la insensibilidad es otra enfermedad aún peor… Con el tiempo pierdes el sentido de la vida.
      No somos robots, somos humanos. No debemos tener miedo debemos buscar la solución y unirnos y no dejar solos a quienes nos necesitan. No ser tan orgullosos y egoístas con el amor.
      Espero que la hija busque a su padre tmb.

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      • Lo lei completo me gusta la idea de relacionar o hablar de enfermedad y muerte a los seres queridos .
        A ratos lo percibo deprimido repetitivo, y un poco contradictorio .
        Mi percepcion me hace dudar en
        si querías transmiir magia o tristeza .

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  • Myriam Weinstein
    20 abril, 2021 12:06 pm

    Muy buen cuento. Me logra hacer sentir la pena del padre por no poder ver a su hijo. Y un final inesperado.

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    • Mónica Thumala Jaar
      22 abril, 2021 5:00 pm

      Tengo entendido que el término Hnahaki significa flor y vomitar. Se dice que el vómito de las flores es debido al amor no correspondido, ¿la hija no lo quiere? Al ser curado de esa enfermedad imaginaria lo dejaría sin sentimientos. Creo que dejó un final abierto o sigue amando a la hija o se deja operar y quedar sin sentimientos, Creo que siempre es mejor amar,,,,

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  • Linda escritura fina y sensible..con un tema tan delicado..la muerte..bravo al escritor

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  • Si, es commovedor, con mucha imaginación, el relato cada vez sube la tensión y el lector ya presiente el desenlace. Me gustó

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  • Interesante suave muy sencilla forma de explicar paralelamente una situacion mas compleja y cruda, perfectamente podria incluirse (sin ofender todo lo contrario)en un libro de escuela pues enseña temas muy recurrentes como la muerte, la distancia, el lazo padre e hij@, problemas de adultos separado de los hijos.
    Bonito justo y preciso.

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  • Paula Alvarez
    20 abril, 2021 8:47 pm

    Me gusto . Mantiene el interés del lector hasta el final. El cuento que escribe este padre finalmente se une con su propia realidad llena de melancolía ,pena y angustia por no ver a su hija . Sentimientos que identifican a muchos que hoy sufren producto del distanciamiento o perdida de un ser querido.

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  • Susana Inés Vega
    20 abril, 2021 9:03 pm

    La belleza de lo simple aunque profundo, queda claramente escrito en las distintas formas que narras de como iniciar tu cuento, como si el protagonista conversara consigo mismo y con su hija a la vez.
    Un tema triste, como son las despedidas, la muerte, pero bello, como enlazas sus recuerdos finales con el cuento de la hija

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    • Bonito,tierno y crudo a la vez, al darnos cuenta la triste vida en soledad …fácil de leer y entender los Sentimientos del autor!
      Felicidades !

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  • Hermoso cuento muy conmovedor te hace sentir el sufrimiento del padre por no poder estar con su hija

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  • Sandie Millar
    20 abril, 2021 10:10 pm

    hermoso e inspirador…

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  • Simplemente hermoso, lo leí 2 veces y lo volveria a leer ,admiro la sutilesa y magia con la que se refiere a esta cruda realidad que estamos viviendo.

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  • Sandra Favaron
    20 abril, 2021 11:41 pm

    Creo que el tema de la muerte es uno de los mas dificiles de enfrentar, ( al menos para mi )
    El padre siente ese miedo profundo de morir en soledad, sin poder comunicarse y tener contacto con su hija, no comprende bien lo que le sucede pero intuye que esta llegando al final del camino y que lo recorrera solo.
    Y aunque los petalos son hermosos, no logran apaciguar el dolor y el desconcierto del padre .
    al sentir que esta llegando al final

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  • Me sumergí, y me contagie. Ahora tendre que barrer los pétalos, que tan tristes me recordarán este lindo viaje.
    Te felicito, es difícil escribir y trasportar a tantos el mismo barco.

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  • Susana Buffelli
    21 abril, 2021 1:20 am

    Metáfora de despedida sutil,tierna.Con pétalos …me encantó.
    Felicitaciones!!!

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  • describe en simples palabras una realidad que viven algunos padres, sensibiliza, creo que aparte de entretener transmite una enseñanza. Gracias por el cuento.

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  • Hilda Zamorano
    21 abril, 2021 10:25 am

    Una linda metáfora con respecto a la muerte que nos acecha, y una triste realidad con respecto saludos la separación de la hija, por la razón que sea, es un cuento triste como diría Monterroso, muy bien escrito, felicitaciones!!!!

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  • Me gustó, fiel reflejo del sentimiento de esta pandemia, la nostalgia, soledad, angustia y temor sobrepasan al ser humano exacerbando sus sentimientos ante la incertidumbre de no volver a ver a sus seres amados, a pesar que en tiempos normales a veces ni siquiera notan como pasa el tiempo inexorablemente. Sólo la cercanía de la muerte nos lleva a enfrentarnos a nosotros mismos y aceptar que necesitamos de otros para poder vivir. Aflorando sentimientos, que por su profundidad son el motor de nuestra vida y que se esconden bajo el tapete para ocultar nuestra debilidad ante los demás; pero ante la muerte ya no hay más camino, al menos en esta vida, y entonces se desprende la máscara y sólo quedas tú.

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  • Excelente…me gustó

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  • María Cristina Maureira Ortiz
    21 abril, 2021 12:03 pm

    Muchas gracias realmente hermoso lo compartiré con mis familias en mi jardín infantil

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  • Comparto la casi unanimidad en la interpretación de este lindo cuento, a pesar de la idea de la muerte que está inmersa en el relato, toca una fibra que ha surgido en muchos de nosotros en estos difíciles y tristes tiempos de pandemia. Excelente manera de estructurar el cuento, felicitaciones

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  • Marisol Araya
    21 abril, 2021 1:15 pm

    Hermoso relato, trata con la suavidad de un pétalo la tristeza del desamparo y la muerte.

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  • Bueno, te mantiene leyendo y tratando de visualizar lo que ocurrirá

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  • Felicitaciones, lograste generar un clima en torno a la temática de una masculinidad que no quiere ser fuerte o más bien se da el espacio para ser débil…o tal vez demasiado honesto consigo mismo. Entregarse al miedo, a la pérdida, a la muerte en ese minuto decisivo es aferrarse al amor. Sin duda la hija lo siente pese a la distancia.

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  • Nibia Quezada R.
    21 abril, 2021 3:43 pm

    Hermosa forma de tratar un tema tan sensible. Entretenido, fluido, cercano …Me encantó. Felicidades!

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  • Natasha Valdes
    21 abril, 2021 5:38 pm

    Hermoso, creativo, metalíptico y tratado con una ingenuidad que nada tiene que ver con simpleza. Congrats

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  • Ramiro Oliveros
    21 abril, 2021 7:59 pm

    Hermoso cuento, me quedo con la intertextualidad que se produce entre la experiencia del padre buscando un relato y compartiéndola con su hija a la distancia, a la vez que entre ellos se va hilando un relato ya tanto o más conmovedor, todo enmarcado en la metaficción presente en la metáfora de un padre que va contagiándose de covid y cómo los pétalos son el proceso de entubación del cuál no sabe si volverá. Ahí el motivo de la real despedida, esa interpretación simbólica percibí y no sé si habrá sido intencional pero a mi me conmovió, felicitaciones colega y amigo, un cuentazo!!

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  • La historia de la vida aa la muerte” Hanahaki,”, es un relato muy bello, lleno de metáforas y prosa poética.
    Este relato, habría sido igual o mejor si tú le hubieras puesto metáforas, es importante para el lector ver el “amor eterno” (Padre-hijo) como algo que se encuentra por sobre todas las miserias de este mundo.
    Insisto, hay que elevar la narración, con quimeras y metáforas, para que no quede a raz de ltierra.

    Responder
  • Corina Prado Navarro
    22 abril, 2021 10:12 am

    La historia de la vida aa la muerte” Hanahaki,”, es un relato muy bello, lleno de metáforas y prosa poética.
    Este relato, habría sido igual o mejor si tú le hubieras puesto metáforas, es importante para el lector ver el “amor eterno” (Padre-hijo) como algo que se encuentra por sobre todas las miserias de este mundo.
    Insisto, hay que elevar la narración, con quimeras y metáforas, para que no quede a raz de ltierra.

    Responder
  • Si entiendo,como estar distante de quien amas? Es lo mas dificil no tener Libertad por este virus es lo peor…

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  • Matilde Tabita Montenegro Meza
    24 abril, 2021 12:23 pm

    Me gusto mucho y me atrapo en el relato, me recordó a Paula de Isabel Allende, que le escribía a su hija que estaba muy enferma. Me encantan los escritos hacia los hijos. Quisiera inspirarme para hacer lo mismo, con mi hija.

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  • Un relato lleno de metáforas hermosas. Devela una especial sensibilidad del escritor para poner belleza en una historia tan triste como la despedida de un padre y una hija.

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